La piel del recién nacido

26 Dic, 2011

La piel del recién nacido

Al nacer la piel del bebé es increíblemente vulnerable. Al carecer de una capa protectora, el bebé debe enfrentarse a las inclemencias del mundo exterior con una piel desnuda muy sensible. Por suerte, siempre hay alguna manta cálida y acogedora a mano para envolver al recién nacido, y además, proporcionarle una capa protectora especial.

BARNIZ
Al nacer, la piel del bebé está recubierta por una sustancia grasosa denominada vernix, un material vital y fundamental durante el parto. Sin este lubricante dermatológico, sería casi imposible que la madre pudiera deslizar a su bebé a través del estrecho útero. El nombre técnico para esta “grasa corporal” es vernix caseosa, que significa literlamente “barniz de queso”. Esta sunstancia es de color blanquecino por que está formada por una combinación de escamas dermatológicas que desprende el feto y las secreciones grasosas de las glándulas sebáceas.
Estas glandulas son particularmente activas durante los primeros meses de embarazo, de modo que cuando llega el momento del parto el feto está cubierto por esta capa grasosa.

Después del parto esta grasa se convierte en una capa aislante temporal que ayuda al recién nacido a superar el cambio de temperatura repentino que sufre al salir del cálido útero. También actúa como una barrera que protege la piel desnuda de infecciones menores durante sus primeros días en el mundo exterior.

LANUGO
Durante los últimos meses de embarazo, justo antes de que se produzca la cubierta protectora, los folículos capilares del feto comienzan a activarse. esta repentina actividad conlleva la secreción grasosa necesaria para crear la capa lubricante. Pero además tiene un efecto secundario: el crecimiento rápido del vello corporal del feto, denominado “lanugo”.
Todos los bebés tienen este vello fino cuando aún están en el útero; de hecho es una fase natural del ciclo de la vida humana, y casi siempre desaparece antes del parto, lo que deja únicamente la capa grasosa para facilitar el nacimiento. Sin embargo, este vello desaparece de forma gradual en algunos bebés, y se retrasa hasta después del parto. En algunos casos el bebé está cubierto de lanugo por completo, excepto en las palmas de las manos y las plantas de los pies. En otros, tan solo el rostro, los hombros y la espalda están cubiertos de ese vello. Y en otros, el lanugo únicamente cubre los hombros y la espalda.

Fuente: Baby (Desmond Morris)

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