Porteo ergonómico durante el primer año

4 May, 2015

Porteo ergonómico durante el primer año

Esta imágen muestra un diagrama de la progresión natural del porteo y de la forma de la columna, la pelvis y las caderas, durante todo el primer año de vida de un bebé.
Durante el primer año de vida se producen muchos cambios, tanto física como psicológicamente. Esto se debe considerar al momento de elegir un portabebé para las diferentes etapas. Comprender cómo se desarrolla la columna vertebral, la pelvis y las caderas desde la etapa de recién nacido hasta la niñez temprana nos ayuda a entender la importancia de un apoyo eficaz al cargarlo.
Un bebé nace con su columna vertebral curvada fisiológicamente en forma de “C”. Los músculos de la espalda, que ayudan a enderezar la columna vertebral, no tienen la fuerza suficiente para llevarla hacia la forma de “S” que tenemos los adultos. Esto sucede con el tiempo.
La pelvis consta de varios huesos, que se mantienen unidos por cartílago. Durante los primeros 9 meses de vida se produce gradualmente la osificación de la pelvis y la cabeza femoral. En esta etapa es especialmente importante ayudar al desarrollo adecuado de las caderas del bebé, apoyando la cabeza femoral correctamente. Un posicionamiento incorrecto o deficiente podría conducir a una displasia de cadera, sobre todo si el bebé tiene predisposición.
La posición ideal de las piernas, que ayuda al correcto desarrollo de las caderas del bebé, consiste en centrar la cabeza del fémur justo en el centro de la cavidad de la cadera. Esta posición se conoce comúnmente como “posición de M”, “posición de ranita”, o “posición de sentadilla.” Un bebé está en posición ideal cuando las rodillas están un poco más altas que las nalgas, y las piernas están separadas alrededor del 90°. Los recién nacidos suelen asumir esta posición de manera natural al tomarlos en brazos (elevan y flexionan las piernas como acto reflejo, mostrándonos la posición ideal para ser cargados). Cuando un bebé se carga en “posición de M” correcta, tendrá la espalda curvada debido a una inclinación de la pelvis que hace que la columna se redondee, respetando así su forma natural.

Las cuatro primeras etapas de la crianza en brazos, desde el nacimiento hasta el año (o más) se pueden resumir así:

0-3 meses: Los bebés requieren el mayor apoyo, hasta que puedan afirmar su cabeza por si mismos. Su columna vertebral es completamente curva, y el portabebé debe sujetar con firmeza, al mismo tiempo que respeta la curvatura natural en forma de C. Portabebés ideales para esta etapa son los fulares y rebozos (o bandoleras) de anillas, ya que se pueden ajustar para adaptarse al tamaño del bebé. Portabebés más estructurados, como las mochilas, no suelen ser ajustables y normalmente se recomiendan cuando los músculos de la espalda están más desarrollados y el bebé ya puede sentarse sin ayuda. En esta etapa, el bebé siempre debe ser llevado adelante.

4-6 meses: La parte superior de la columna vertebral (región cervical) comienza a fortalecerse a los 3-4 meses, cuando el bebé puede sostener firmemente su cabeza en alto. La curva de la columna vertebral comienza a enderezarse. Aunque el control de la cabeza del bebé es estable y controlado, todavía necesita apoyo suficiente en la región torácica (columna central) y lumbar (abajo). En esta etapa, el bebé puede ir adelante o en la cadera, preferentemente en rebozo de anillas o fular.

7-9 meses: La zona media de la columna vertebral (región torácica) se fortalece una vez que el bebé puede sentarse sin ayuda, lo que se producen normalmente alrededor de los 6 a 9 meses. Los músculos de esta región ayudan a dar soporte a la espalda del bebé, y la columna vertebral sigue siendo redondeada en la región torácica. Cuando el bebé logre mantenerse sentado sin ayuda, estará listo para ser llevado en la espalda, siempre y cuando quien lo lleva se sienta cómodo.

10-12+ meses: La última etapa se completa una vez que el bebé comienza a caminar. La zona lumbar se endereza y se curva hacia adentro. Esta nueva curvatura, llamada lordosis lumbar, completa la forma de “S” de la columna vertebral. En este punto, los músculos del bebé son lo suficientemente fuertes para sostener toda su espalda.

Recuerdar que un bebé o niño NUNCA debe ser llevado mirando hacia afuera.

Fuente: http://www.babydoousa.com/babywearing-in-the-first-year/

 

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